LULUPE MARÍA T
Por tratarse de una amiga de la casa, se hace casi imposible escribir sin ser subjetivos, se decidió entonces publicar la crítica realizada por el Diario Perfil.

En el saturado pero alegre universo de Lulúpe María T., tanto el personaje como la novela seducen desde una ingenuidad maliciosa, poliforma, no exenta de inteligencia, ambigua y atractiva en su ambiguedad. En el comienzo, el planteo narrativo parece simple: el libro promete la vida de Lulúpe en cálidas viñetas y un humor ligero con alguna que otra cuota de violencia. Rápidamente, sin embargo, Tatiana Goransky enrarece forma y contenido haciéndolos dialogar y fusionarse.
Lulúpe, después de un trágico inicio sexual y habiendo probado el mecanismo de la venganza, emprenderá un viaje arbitrario que se repetirá en paralelo con la persecución de Benito, su atípico pretendiente.
Mientras tanto, la promesa de un avance cronológico en la vida de Lulúpe empezará a resquebrajarse para, luego, simplemente estallar. Títulos y subtítulos propondrán nuevos géneros, y así encontramos, por ejemplo, un “Diminuto ensayo de carta de María López de T. a su padre biológico” mientras la quinta parte del libro se titula “Algunas escenas de la adultez seleccionadas cuidadosamente para ejemplificar la totalidad de este período”, hasta llegar a sintetizar todo un capítulo como una lista sobre los nombres que recibe la menstruación titulada “Ochenta y una maneras de nombrar…” (entre otros “la maldición”, “la amiga” o “la ciruela colorada”). La variación terminará por incluir mapas, gráficos, recortes de diarios y fotos.
Aunque el currículum de la autora, conocida por su columna “Séxodo” aparecida en diferentes medios, prometía más erotismo, “Lulúpe María T.” es finalmente una primera y apasionada novela que, en su rojo furioso, recorre extraños cromatismos de forma interesante y lúdica. (Juan Terranova, Diaro Perfil)



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